20070104

Cuento

Luis Emilio Hurtado Zorrilla




Juancho Pacheco vivía junto a su mujer Cristeta y sus hijos: Rosendo, Timotea y Tiburcio, en una de las tantas mesetas que se forman en la inmensa geografía guayanesa.

Dedicándose a la cría de animales domésticos y a la siembra de frutos que les proporcionaran alimentación a corto tiempo; al igual que las otras familias que por allí habitaban emprendían sus viajes a la capital del Estado los fines de semana a vender el producto de sus trabajos; oportunidad que aprovechaban para proveerse de los más necesario para la semana, ya que no vendrían nuevamente a la ciudad hasta el próximo sábado, a menos que una gravedad o enfermedad que no pudiera curar don Aristóteles, el expendedor de medicina, hombre muy leído y poseedor de unos grandes conocimientos de medicina, les hiciera trasladarse hasta dicha capital llevando al enfermo en parihuela.

Cumplidores del precepto Bíblico que son seis días para trabajar y el séptimo para descansar, como si fuera poca la faena semanal, Juancho y sus amigos caminaban unos 15 Kilómetros para llegar a la gallera más cercana, donde siempre se montaban buenas peleas, ya que los gallos que allí llevaban, aunque no eran muy finos, tenían buen cuido.

Para llegar a la gallera en cuestión se debía hacer una travesía por la falda de una inmensa montaña, a la que tenían entre miedo y respeto; y en época de invierno se acrecentaba dicho temor, porque eran muchas las leyendas que sobre la misma se tejían en los caseríos circunvecinos.

Lo misterioso de la montaña, de vegetación regular, era que durante las noches de invierno ofrecía un asombroso espectáculo, cuando sobre ella destellaban las descargas eléctricas que solía lanzar la madre naturaleza, razón por la cual los indígenas le adjudicaron el nombre de “MONTAÑA DE FUEGO”.

Por lo que no era nada extraño escuchar diálogos diversos sobre lo que cada uno en particular pensaba sobre la Montaña de Fuego y muchos se iniciaban como el que ahora prosigue:

“Mire comadre Anicacia, según dice don Aristóteles - comentaba una tarde Cristeta - que la Montaña Lanza Fuego cuando llega el invierno, porque fue una época como esa, que la hija de un rey el que tenía su aposento por estas tierras, se fugó con uno de los criados del palacio, y éste le hizo echar una brujería para que se convirtiera en montaña tenebrosa, y es por eso que cuando es invierno y de noche, la princesa lanza su protesta al cielo porque quiere morir en sana paz”.

Caray Cristeta - ¿Usted pasa a creer eso? - “Bueno mija - hasta la misma maestra Teodorita, la que tiene más tiempo que nosotras por acá, asegura que es verdad, y Ud. sabe que tanto ella como don Aristóteles estudiaron en la capital en una de esas escuelas que llaman liceos; y nosotras apenas si aprendimos con la misma maestra Teodorita a leé y a escribí”.

En eso se hace presenta Juancho Pacheco, quien viene acompañado de Temístocles Larrizo, quienes han tenido una dura tarea en el conuco y están cansados del duro ajetreo y no vacila Juancho en interrumpir la amena conversación que sostienen las dos mujeres.

“Miren déjense de estar hablando tanta pistolada y vayan a preparar un poquito de café, pa´pasá este frío tremendo que me llega hasta los huesos, porque hoy si llovió como que nunca fuera a escampá”.

Al terminar de pronunciar la última palabra, Temístocles le dice a Juancho, “Bueno compay, ¿qué dices tu de la conversa que tenían esas mujeres?”.

“Mira Temístocles, contaba mi papá que esa montaña es una pirámide que los años fue cubriendo de tierra y árboles; y que el faraón que se encuentra enterrado allí lanza llamas porque no quiere que su tesoro y unos grandes libros llamados papiros sean descubiertos por otras generaciones”.

“También dijo mi papá que no se me ocurriera remontar a esa montaña, por que está rodeada de misterios y todo el que ha tratado de llegar allá arriba no ha regresado”.

Y así en cada uno de los habitantes de esa región bullía una versión sobre la Montaña de Fuego; pero como al pasar del tiempo todo va perdiendo su colorido, surgen nuevas versiones sobre lo que ha sido tradición, se da el caso de que un buen día, cuando se realizaba una travesía por la ladera de la Montaña de Fuego, con el fin de asistir a un velorio de Cruz de Mayo a uno de los caseríos vecinos, a eso de las cinco de la tarde, cuando ya el sol comienza a apagar sus candentes rayos y los capotes grises de la noche suelen hacerse presentes, los transeúntes oyeron unos quejidos y el sollozo de un niño.

Cundió el pánico entre ellos, veíanse las caras unos a otros; pero Juancho Pacheco se revistió de coraje y dijo a uno de sus compañeros: “Vamos, no sean cobardes, que Dios anda con nosotros”. Y cuando han avanzado la pequeña loma que los separaba de los quejidos que los habían asustado, encontraron a una mujer parturienta, la que había traído al mundo un niño varón; pero toda vez que en el grupo iba don Aristóteles, éste con ayuda de los demás hizo lo procedente en estas emergencias, y continuaron el viaje, pero ahora en compañía de la Paría; y que con el paso de los años aquella montaña que denominaban de Fuego se fue quedando la Paría (Parida).

El tiempo transcurría rutinariamente, y las livianas horas del calendario iban pesando cada día sobre la vida de todos aquellos habitantes de la Paría, hasta que el status es alterado un buen día, cuando la presencia de unos pájaros metálicos, desconocidos para ellos sobrevolaban la zona, poniendo en huida a aquellos laboriosos agricultores, en quienes bullían tantas historias y quienes no vacilaron en pensar que algo inconfesable les pasaría.

Dejan la falda de la Montaña de Fuego o Paría, y se trasladan al lado opuesto de la misma, y a orillas de un pequeño río fundan su nuevo vecindario.

Ya las fuerzas les fallan a Juancho Pacheco y son ahora los hijos varones quienes se dedican a las labores del campo, porque como dice el adagio popular: “El tiempo no pasa en vano”. Y ya han sido muchas las hojas del calendario que Juancho Pacheco y su familia han tenido que soportar.

Pero el día menos esperado recibió la visita de Temístocle Larrizo, su inseparable compañero de faena, quien después de los saludos correspondientes, inicia su conversación de esta manera:

- “Juancho, ayer estuve por allí por la capital y en la casa de un viejo amigo me entere que en la Montaña de Fuego, bueno chico, La Paría, consiguieron un gran tesoro...”

- “¿El del faraón?”. Interrumpió Juancho Pacheco.

- “No Juancho, es algo más misterioso todavía, porque según me contaron que unos musius llegaron a la punta de la montaña montando en uno de esos bichos que se les dice helicópteros, que es como tú vé un pájaro sin alas, y se llevan en saquitos de lona, igualitos a la lona del catre, poquitos de la mismita tierra, y pá estudiala allá donde mientan Estados Unidos”.

“Caray, Temístocles, uno nunca es viejo pa´ aprendé una cosa; pero yo digo en mis adentros: ¿Y la Montaña no se irá a enfurecé y lanza fuego como en las noches de invierno?. Acuérdate Temístocles de lo que decía mi papá, que el que se atreviera a llegar a la punta de la montaña no regresaría más; y esos musius hasta tierra están sacando de allá; así que ahora como que se va a acabó el mundo y va acabá con musiú y criollos de una sola vez”.

- “No creas Juancho, dicen que esos mismos musius fueron los que descubrieron petróleo en El Tigre, y los agricultores dejaron sus tierras y se fueron a trabajá con ellos, y les pagan los sábados bien tempranito sin decir ni cuío”.

- “Ajá Temístocles, allá descubrieron petróleo, pero en la Paría, ¿Qué descubrieron?”.

- “Dicen que hierro Juancho”.

- “¿De ese de hacé paila, chícora y machete?”.

- “Del mismito Juancho, pero según y que hay bastante, y otras montañas de por aquí cerquita y que también tienen de ese mismo hierro”.

- “Quién iba a creé compay Temístocles que nosotros estuviéramos viviendo tantos años al lado de tanta riqueza, pero como dice el refrán: “El que no sabe es como el que no vé, que todas las cosas las vé al revés”.

Temístocles se marcho nuevamente para la capital y dejo a Juancho Pacheco meditabundo por todos los datos que sobre La Paría le habían suministrado.

Al poco tiempo Juancho Pacheco abandonó este mundo para ir a rendirle cuentas al Creador, y sus hijos lograron colocarse en la empresa que hacía las exploraciones en el cerro La Paría, abandonando la faena campestre.

Terminaron los trabajos exploratorios y comenzaron los de construcción de talleres, líneas férreas, etc., ocupándose otra empresa de dichos trabajos y allá van a parar los hijos de Juancho Pacheco, y como conocedores de una nueva profesión lograron ascensos rápidamente, pero es creada entonces la empresa que se encargaría de la explotación del hierro de La Montaña de Fuego o La Paría, y nuestros amigos son trasladados a ella; la empresa en cuestión funda una ciudad moderna (Ciudad Piar) a unos quince Kilómetros de La Paría, situación que es aprovechada por los descendientes de Juancho Pacheco para alcanzar su educación primaria completa, pues con la maestra Teodorita habían aprendido mucho, pero como no era una escuela graduada, sólo cambiaban de libros.

Al completar su educación primaria, cambia el sistema de trabajo de ambos, y poco a poco lograron escalar posiciones hasta llegar a jefes en los departamentos donde desempeñaban sus labores.

Rosendo y Tiburcio Pacheco, hijos de Juancho y Cristeta participaron en el paso de avance que el pueblo de Venezuela dió cuando la industria del hierro pasó a manos de la Nación; y nuestros personajes fueron agraciados.

Por el sistema de Jubilación que la nueva empresa de los venezolanos acordó aplicarles a personas que como estos dos hermanos, dieron buena parte de su existencia para el engrandecimiento de Venezuela.

Pero Rosendo y Tiburcio Pacheco, se fueron de su Cerro La Paría, con gran nostalgia y se quedaron residenciados en la población donde está enclavado dicho cerro, y muchos otros que conforman al ahora Cuadrilátero Ferrifero Cerro Bolívar, quienes han contribuido al desarrollo industrial de la Guayana Venezolanala Economía Nacional. y a Fin

E- Mail: luisemilio.hurtadoz@gmail

Luisemil2@hotmail.com

20061217

En el Estado Barinas

MAXIMILIAN KOPP Y LUIS EMILIO HURTADO EN VELADA ARTISTICA EN OBISPOS, ESTADO BARINAS.-

En Valencia...

DE DER. A IZQ. LUIS EMILIO HURTADO, LUIS CUBILLAN Y DE LIQUI LIQUI GEMAN FLEITAS NUÑEZ EN LA CASA DEL GENERAL JOSE ANTONIO PAEZ, VALENCIA ESTADO CARABOBO.


DE IZQ. A DER.- JOSE ANSELMO CASTILLO, LORENZO SALVATIERRA TORO Y LUIS EMILIO HURTADO EN LA CASA DEL ESCRITOR, VALENCIA , ESTADO CARABOBO.

Luis Emilio en plena producción

CAMBIO DE NOMBRES DE LAS

Luís Emilio Hurtado Zorrilla

Cronista del Municipio Raúl Leoni

Capital Ciudad Piar

Mediante Decreto Presidencial publicado durante el mes de Abril de 2006 en la Gaceta Oficial No. 38.417, se le cambiaron los nombres a las Centrales Hidroeléctricas localizadas en el Estado Bolívar de la siguiente manera:

AHORA ANTES

Simón Bolívar Raúl Leoni

(Guri)

Fco. de Miranda Caruachi

Antonio José de Sucre 23 de Enero

(Macagua,

San Félix)

Manuel Piar Tocoma

“El Cronista actúa en defensa de los intereses patrimoniales de su Municipio, no es una pluma tarifada es un libre pensador

HIDROELECTRICA DE GURI, DONDE EL ARTE SE CONJUGA CON LA ARQUITECTURA

Luís Emilio Hurtado Z. – CNP 7413

Cronista Municipal

Bajo el patrocinio de la empresa CVG Electrificación del Caroni C.A. ingenieros, arquitectos, artistas, técnicos, artesanos y obreros conjugaron sus experiencias y en el cañón de Necuima, proximidades de la ancestral Villa de San Buenaventura de Guri, predios del cacique independiente Guaraguao y su Odalisca Guri, fundada en el año 1770 por Fray Francisco de Darmas, fue construida la hidroeléctrica que en principio bautizaron con el epónimo Raúl Leoni, en honor al primer guayanés en ejercer la presidencia de la Republica y desde Abril de 2006 con el de Simón Bolívar”.

Obra cuya referencia nacional es la producción de diez millones de kilovatios para abastecer más del cincuenta por ciento de la demanda nacional de energía eléctrica, sin embargo el las obras de Carlos Cruz Diez, Alejandro Otero, Esther de Añez y Lisbet Delgado marcan el hito artístico-cultural de lo que ayer fue intrincada serranía, por ello les invito a conocer personalmente estas muestras que orlan a El Dorado Hidroeléctrico de Venezuela, que como dijeran los integrantes del cuarteto SERENATA GUAYANESA, “Cuatro siglos buscando a El Dorado y Edelca lo halló en cuarenta años.”

HIDROELECTRICA DE GURI: Construida cien kilómetros arriba de Ciudad Guayana en el Cañón de Necuima, cauce de río Caroni Genera Diez Millones de Kilovatios y abastece el Setenta Por Ciento de la demanda energética nacional conjuntamente con la Hidroeléctrica Macagua localizada en San Félix.

Su EMBALSE conformado por el aguas del río Caroni, con 4.250 kilómetros cuadrados de diámetro, se eleva doscientos setenta metros sobre el nivel del mar y un embalse de 13.50 por 106 metros cúbicos.

LAGO DE GURI: Se alimenta de Embalse de Guri, ubicado a su margen derecha y tiene una superficie aproximada de cinco mil kilómetros cuadrados, donde se practica la navegación y pesca deportiva, localizándose el Club Náutico Guri en una de sus riberas .

Su diámetro es equivalente a cinco veces al lago de Valencia.

ARTE CINETICO EN LA HIDROELECTRICA DE GURI: Los artistas cinéticos Carlos Cruz Diez y Alejandro Otero desarrollaron diversas obras en el complejo hidroeléctrico de Guri, los cuales son:

RELOJ SOLAR O ROSA DEL VIENTO: Posee todos los puntos cardinales y de a cuerdo a la posición del Astro Rey indica: hora, día y mes. Se localiza en las inmediaciones del anfiteatro.-

FISICROMIAS DE CRSUZ DIEZ: En los grandes espacios de la hidroeléctrica Raúl Leoni, donde la inmensidad puede causar ansiedad al ser humano, arlos Cruz Diez plasmo sus MURALES CINETICOS denominados Fisicromias, además de diseñar las tapas de las turbinas y los techos de la obra, las cuales fueron inauguradas en el año 1978.-

TORRE SOLAR: Es una estructura aérea de acero inoxidable, tiene cuarenta metros de alto por tres de diámetro, pesa setenta toneladas, la cual simula una turbina y se mueve de acuerdo al curso del viento inaugurada en el año 1996 , siendo otra de las magistrales obras del artista guayanés, nativo de El Manteco, hoy día Parroquia Pedro Cova del Municipio Antonio Piar del Estado Bolívar.-

PLAZA DEL SOL Y LA LUNA: Obra de las artistas Esther de Añez y Liset Delgado. Posee una fuente de agua sobre el muro de concreto que la divide de la plaza del Reloj Solar y el anfiteatro. Además posee una pequeña caída de agua sobre unas piedras del lado de las áreas verdes que adornan esta obra Se comunica con la otra plaza por medio de una escalera.

ANFI-TEATRO: Posee techo de hiero y aluminio, escenario de concreto, esta ubicado con la presa de gravedad derecha al fondo. Inaugurada en el año 1989.-

Toda esta belleza se localiza en los predios de la hidroeléctrica insignia de los venezolanos, en jurisdicción del Municipio Raúl Leoni del Estado Bolívar, octava estrella de nuestro pabellón nacional.-

Escudo del Estado Bolívar



ESCUDO DEL ESTADO BOLIVAR

Luís Emilio Hurtado Z.

El Escudo del Estado Bolívar esta descrito de la siguiente manera:

HERALDO (Triangulo con ojo esplendente u Ojo del Horus Egipcio), conocido además como Ojo de Dios, ubicado en la parte superior. Tiene por finalidad irradiar Luz Divina (Luz de Dios) con esplendente valor, semejando además la Octava Estrella que el Libertador Simón Bolívar autorizo incorporar al Pabellón Nacional en representación del Estado Bolívar o Región Guayana.

ESTRELLAS EN ARCO

CON FONDO AZUL.---: Representan las mismas que se encuentran en la franja azul del Pabellón Nacional. El FONDO AZUL simboliza el cielo guayanés.-

INDIGENA CON ANFORA O

CANTARO ENCIMA DE UNA

PIEDRA FONDO MARRON : India Amazona (Mujer Guerrera) que gallardamente se muestra un peñón, el que evidentemente es la Piedra del Medio u Orinocometro, como la denominó Alejandro de Humboltd, ubicada en medio del río Orinoco, quien baña las riberas de Soledad, Estado Anzoátegui y Ciudad Bolívar, Estado Bolívar.

Viste el traje autóctono o típico de nuestras étnias indígenas y con su Ánfora o Cántaro hacia el lado izquierdo, derrama agua del río Orinoco.

LADO IZQUIERDO: cadúceo (Símbolo de la medicina, sabiduría y comercio) y rama de olivo que simboliza la glória y el triunfo.

LADO DERECHO: Pico (instrumento utilizado por los trabajadores, fundamentalmente por los mineros) y rama de olivo que simboliza glória y triunfo, quien junto a la rama del lado izquierdo se entrelazan en la parte posterior con la cinta dorada, que simboliza la riqueza de nuestra entidad s federal.

CINTA DORADA ENTRELAZADA: Además de simbolizar la riqueza regional, tiene impresas tres gloriosas fechas muy significativas para Guayana.

15 DE FEBRERO DE 1819, Instalación del Congreso de Angostura.

16 DE DICIEMBRE DE 1863, Firma del convenio por medio del cual EL ESTADO SOBERANO DE GUAYANA se incorpora al Régimen Federal.

05 de JULIO DE 1811, Declaración de la Independencia de Venezuela.

Bandera del estado Bolívar




BANDERA DEL ESTADO BOLIVAR

Luís Emilio Hurtado Zorrilla

Incorporada a los Símbolos del Estado mediante la Ley de Reforma Parcial de la LEY DE ESCUDO, SELLO, HIMNO Y SIMBOLOS DEL ESTADO BOLIVAR, aprobada por la Comisión Legislativa de esta entidad federal el Lunes 09 de Octubre de 2000 y sancionada por el Gobernador en la Plaza Bolívar de Ciudad Bolívar el Jueves 12 de Octubre del mismo año., se establece LA BANDERA DEL ESTADO BOLIVAR, creada por el Genio Mundial del Cinetismo Jesús Soto, por encargo del Gobernador Andrés Velásquez y finalmente ejecutada por el Gobernador Antonio Rojas Suárez, con las siguientes DESCRIPCIONES:

DIMENSIONES

Largo: 168 centímetros

Ancho: 110 centímetros

COLORES:

Amarillo Ocre, Azul Celeste y verde

AMARILLO: Fondo de la bandera en representación de la riqueza regional.

AZUL: Tres franjas de 168 centímetro de largo por 10 de ancho, en

Representación de los ríos regionales.

VERDE: Circulo de 69 centímetros de circunsferencia, en representación de las riquezas forestales del Estado.

ESTRELLAS:

De cinco puntas, color blanco,

Las que representan las siete del pabellón nacional, mas la Octava que el Jefe Supremo Simón Bolívar ordenara agregar a la Bandera Nacional en representación de Guayana el 20 de Noviembre de 1817.

20060822

EDUARDO BOCCARDO


Utilizó el hierro como lastre para una goleta y posteriormente vendió el cerro El Florero, o El Pao, a los norteamericanos.

20060819

CARLOS PENEDO FERNANDEZ


Impulsor de la industria del Granito en el Municipio Raúl Leoni del Estado Bolívar

20060818

PROFESOR LUIS BELTRAN SANCHEZ


Educador, Abogado y luchador social, pionero de la educación en general y redactor de todos los documentos jurídicos para la constitución del Municipio Raúl Leoni del Estado Bolívar

20060816

JOSE HIGINIO BERRUETA


El mas destacado dirigente sindical de todas las épocas en la industria del hierro del Estado Bolívar

20060814

LUCILA PALACIOS Y NUMA QUEVEDO


Los intelectuales Lucila Palacios y Numa Quevedo en la Plaza Bolívar de Ciudad Piar, Municipio Raúl Leoni, Estado Bolívar

20060719

20060718

Mack Clayton Lake

Geólogo Mack Clayton Lake, descubridor de los reservorios ferríferos de La Parida, o Cerro Bolívar, y San Isidro